¿Quién dijo que las fracciones no podían ser adictivas?
Con Fractime, cada carta cuenta y cada decisión puede acercarte a la victoria… o dejar que otro jugador se lleve una hora completa. Tendrás que calcular, observar lo que ocurre en la mesa y aprovechar cada oportunidad para encadenar jugadas perfectas.
¿Quién dijo que las fracciones no podían ser adictivas?
Con Fractime, cada carta cuenta y cada decisión puede acercarte a la victoria… o dejar que otro jugador se lleve una hora completa. Tendrás que calcular, observar lo que ocurre en la mesa y aprovechar cada oportunidad para encadenar jugadas perfectas.
Mientras intentas completar filas de 60 minutos, estarás entrenando el cálculo mental, la flexibilidad cognitiva para encontrar distintas equivalencias entre tiempo y fracciones, la atención sostenida para detectar la mejor jugada y la planificación, ya que cada carta puede abrir la puerta a un turno mucho más largo si consigues enlazar las combinaciones adecuadas.
Un juego ágil, inteligente y muy divertido para disfrutar en familia o con amigos, en el que aprender y jugar van siempre de la mano.